Templo de San Agustín

República de Uruguay número 67.
Templo de San Agustín.

Los agustinos llegaron a la Nueva España doce años después de consumada la Conquista y se trasladaron a pie de Veracruz a la Ciudad de México. Una tarde de 1533 pisaron por primera vez las calles de aquella ciudad. El Ayuntamiento les otorgó un terreno en un sitio de suelo lodoso llamado Zoquipan. La primera piedra de lo que sería su convento fue colocada por el virrey Antonio de Mendoza; la segunda, por fray Juan de Zumárraga. Era el 28 de agosto de 1541.

Lo fangoso del solar, sin embargo, hizo que lo construido se hundiera varias veces. La obra no pudo ser terminada sino hasta 1587, cuando habían pasado más de cuarenta años.

El convento comenzó a crecer y a llenarse de novicios. A fines del siglo XVI, los agustinos obtuvieron un predio ubicado en la calle trasera —la actual República de El Salvador— y «para pasar cómodamente la calle sin bajar a ella» construyeron un pasadizo en forma de arco que la cruzaba por lo alto. Dicha calle fue llamada, desde entonces, del Arco de San Agustín. Debió tener un aspecto extraordinario. Lamentablemente, el arco fue derribado en 1825.

De aquel convento no queda nada. Fue arrasado por el fuego el 12 de diciembre de 1676. Las llamas alcanzaron tal magnitud que el edificio entero se quemó en sólo tres horas.

Los agustinos iniciaron la solicitud de limosnas entre los vecinos dos días más tarde, para llevar a cabo la reconstrucción. Un año más tarde colocaron la primera piedra. Lograron terminarlo en 1692. El resultado fue tan suntuoso que al ser informado Carlos II de la cantidad que se había gastado exclamó: «Decidme, ¿acaso los muros son de plata?».

Tras la expedición de las Leyes de Reforma, se destruyó el convento y se desmontaron los altares. En 1867 se ordenó que el edificio albergara la Biblioteca Nacional y los fondos bibliográficos expropiados a los conventos. En 1975, la biblioteca tenía medio millón de libros. Por falta de espacio se decidió trasladarla a Ciudad Universitaria. Hoy, el viejo templo está en proceso de restauración.


Conoce también
Teatro Metropólitan
Fábrica de cigarros El Buen Tono

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *