El Correo Francés

Palma 43, esquina 16 de Septiembre.
Edificio de El Correo Francés, considerado como uno
de los más elegantes de México.
Fue diseñado por el arquitecto Paul Dubois en 1929.

El arquitecto francés Paul Dubois es autor de una obra inolvidable: el edificio de El Correo Francés. Profesor de composición arquitectónica en Bellas Artes, Dubois había proyectado la nueva sede de El Palacio de Hierro, ubicada en las actuales 5 de Febrero y Venustiano Carranza: el inmueble fue la sensación arquitectónica de su tiempo.

A partir de ese trabajo, Dubois se puso de moda: fue llamado «el Arquitecto de la Colonia Francesa en México». En los restiradores de su despacho se fraguaron, entre otras cosas, la construcción del monumento a los soldados franceses caídos en la Primera Guerra Mundial, en el antiguo Panteón Francés, así como el diseño del imponente Edificio Cidosa, sede de la Compañía Industrial de Orizaba, en la esquina de Uruguay e Isabel la Católica.

A principios de 1929, el arquitecto fue llamado por el dueño de El Correo Francés, M. Lambert, para que levantara a todo lujo las instalaciones de su nueva tienda departamental. La construcción se realizó a unos pasos del sitio donde habían nacido, en pleno porfiriato, los grandes almacenes de ropa: El Puerto de Liverpool, Al Puerto de Veracruz, El Centro Mercantil y Las Fábricas Universales.

El armazón metálico del edificio fue traído de Europa. Dubois lo recubrió con mosaicos venecianos y columnas entreveradas con cada una de las ventanas, y le colocó al frente una de las marquesinas más interesantes del centro de la ciudad, por su complicada estructura en vitroblock.

El resultado fue un edificio ecléctico, afrancesado, con reminiscencias del art nouveau, que atrae y seduce la mirada.

El Correo Francés ya no existe. Hasta el último tercio del siglo XX el inmueble fue sede de un banco. Hoy alberga otra firma comercial. Su exterior, perfectamente restaurado, queda como testimonio de una ciudad que alguna vez se soñó suntuosa.


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